Hay proyectos que comienzan con una idea muy clara y otros que van tomando forma mientras los haces. El Mail Club del Círculo de las Libélulas pertenece un poco a los dos.
Cada mes, cuando llega el momento de comenzar a preparar una nueva edición, hay una parte de mí que se emociona pensando: ¿qué quiero crear esta vez? Retomo muchas de las piezas que he creado durante is años ilustrando, ya que he dibujado bastante y tengo muchas ilustraciones sin “usar”, ilustraciones que creé por el mero placer de hacer algo que me gustara. otras piezas las hago especialmente para el mes, como la paper doll, los separadores y algunos stickers.
🍂 Crear septiembre
Para esta edición, septiembre estuvo muy presente desde el principio.
Pensaba en el otoño, en esa sensación de transición que trae consigo, y sobre todo los colores ue hacen que el otoño sea el otoño y que son mis favoritos desde hace mucho.
Café, naranja, dorado y sepia.
Colores cálidos, un poquito nostálgicos, que me recuerdan a las hojas secas, a la luz del atardecer, a las tardes que comienzan a sentirse diferentes y a esa calma que llega cuando el verano empieza a despedirse.
Quería que los prints tuvieran precisamente esa sensación.
Que al verlos pudieras sentir un poquito de otoño.
Y mientras los elegía y trabajaba en ellos, también pensaba en lo curioso que es el proceso creativo: empiezas buscando una combinación de colores y terminas pensando en recuerdos, estaciones, emociones y momentos que ni siquiera sabías que estaban relacionados con lo que estás creando.
Eso es algo que me encanta del arte. Nunca sabes exactamente a dónde te va a llevar una idea.
🎨 El proceso detrás de algo hecho a mano
Una de las cosas que más disfruto del Mail Club es que no se trata solamente del resultado final.
Me gusta todo lo que ocurre antes.
Sentarme a dibujar.
Pensar qué quiero transmitir.
Elegir los papeles.
Hacer pruebas.
Imprimir.
Recortar.
Armar cada paquete.
Revisar cada pequeño detalle.
Y, sobre todo, imaginar que del otro lado hay alguien que va a abrir ese sobre y va a descubrir lo que preparé.
Porque aunque muchas de estas cosas suceden en silencio, mientras estoy trabajando sola en mi espacio, en realidad nunca siento que estoy creando solamente para mí.
Siempre está presente la idea de compartir.
Y creo que ahí está una de las partes más bonitas de este proyecto.
Así se ve esta edición:
🦋 Algo que comenzó como un proyecto personal
El Círculo de las Libélulas se ha convertido en uno de los proyectos personales que más me ha gustado hacer.
Y no solamente por crear ilustraciones o diseñar cosas bonitas.
Me gusta porque poco a poco siento que estamos formando algo más grande.
Una comunidad de personas que quizá no se conocen entre sí, pero que están conectadas por algo muy sencillo y muy bonito:
el amor por crear y por disfrutar del arte.
Personas que disfrutan dibujar, escribir, pintar, recibir una carta, hacer una actividad creativa, tener un momento para ellas mismas o simplemente detenerse un ratito en medio de la rutina.
Y eso me emociona muchísimo.
Vivimos rodeados de pantallas, mensajes instantáneos y contenido que consumimos durante unos segundos antes de pasar al siguiente.
Por eso me gusta tanto la idea de crear algo que invite a hacer exactamente lo contrario.
Detenernos.
Tocar el papel, observar una ilustración, escribir, crear, guardar algo, coleccionar…
Volver a nosotros mismos.
💌 Quiero que este círculo siga creciendo
Cuando empecé este proyecto, no sabía exactamente en qué se convertiría.
Pero ahora tengo muy claro algo:
quiero que crezca.
Quiero que cada vez seamos más libélulas compartiendo este espacio.
Quiero seguir creando nuevas experiencias, nuevas ilustraciones, nuevas actividades y pequeños detalles que nos permitan conectar con nuestra creatividad.
Pero también quiero que el Círculo de las Libélulas sea un lugar donde puedas sentir que perteneces.
Un pequeño rincón para las personas que disfrutan crear por el simple placer de crear.
Para quienes quieren recuperar esa parte artística que quizá dejaron olvidada. Para quienes necesitan un momento de calma.
Para quienes aman el papel, las ilustraciones, las cartas y las cosas hechas con intención.
Y para quienes creen, como yo, que el arte también puede ser una forma de acompañarnos.
Así que mientras preparo esta edición de septiembre, pienso en todas las manos que van a recibirla, en todos los pequeños espacios donde será abierta y en todas las personas que quizá se sienten inspiradas a sacar sus colores, escribir algo o comenzar una actividad creativa después de abrir su sobre.
Y entonces recuerdo por qué me gusta tanto hacer esto.
Porque al final, el Mail Club no se trata solamente de lo que envío.
Se trata de lo que podemos crear juntas alrededor de él.
Gracias por formar parte de este pequeño círculo.
Y gracias por ayudarme a hacerlo crecer.
Nos vemos en septiembre, Libélula. 🦋
Si quieres unirte al mail club puedes hacerlo aquí
Con cariño,
Arelly


